lunes, 1 de noviembre de 2010

El cambio de prioridades

Por ahí me dijo una vez un amigo que conforme pasa el tiempo, la vide hace mas complicada, yo no se si eso es del todo cierto, pero lo que si se, es que conforme nos vamos haciendo mayores, nuestras prioridades cambian. Yo aun recuerdo  cuando mis preocupaciones se resumían en estudiar para un examen, en decidir el color de botas que me quería comprar o conseguir el libro que quería leer, pero ahora eso es algo que no me preocupa mucho, pues a decir verdad, ahora no me puedo comprar de manera tan fácil las botas que quisiera, ni tengo mucho tiempo de leer, en vez de eso pienso en cuándo tengo que pagar la luz, en recoger la ropa que llevé a planchar o regar la macetas del jardín. A veces llego del trabajo y me gustaría ponerme a ver la tele o a navegar en internet o simplemente flojear en la casa como cuando era soltera, pero luego recuerdo que tengo que ir por la leche o lavar los trastes, o recoger las gracias de mi chucha o podar el pasto, y total es que me pongo a hacer las faenas de la casa y aunque mi esposo es un sol y me ayuda mucho, a veces si me gustaría poder desentenderme un poco pero ni modo, las prioridades son las prioridades.


2 comentarios:

  1. Buena con las obligaciones. Yo ya me imagino casada y con quince hijos, pero debe ser todo un problemilla lidiar con ser una excelente ama de casa, mamá dedicada y encima estar regia para el esposo.
    Lo que es tú, creo que vas por buen camino.
    Besos.

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  2. ¡Gracias Nina!, pues ha sido una experiencia muy padre eso de atender uno su propia casa pero ay dios, a veces si quisiera pedir tiempo fuera y tener un tiempo para mi solita, pues si bien adoro a mi esposo, es muy importante también darse un espacio personal.

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