domingo, 24 de enero de 2010

Día de labores



El día de ayer fue extenuante, pero también gratificante ya que pude hacer varias cosas que tenía pendiente realizar y que disfruto hacer. La mañana comenzó no muy temprano, a las 9:00 am, sin deseos de levantarme pues los brazos de la cama me acariciaban tentandome a permanecer acostada, pero el carpintero iba a llegar a las 10 y yo tenía que alistarme para  recibirlo. Como iba a trabajar en la cocina integral, el día anterior habíamos sacado todos los trastes para que pudieran maniobrar, así que cuando teminaron, tuve que limpiar las alacenas así como algunos de los trastes y adornos que pongo en ella y volver a guardar todo. A su vez, estuve lavando la ropa, cocinando y mas tarde podé el pasto, el rosal y las flores, cambié de un patio a otro una fuente de barro y un macetón ya que próximamente tendré huéspedes caninos destruye todo y tengo que dejar espacio. Mas tarde planché  las cortinas pues las lavé en la tarde y estuve acomodando una ropa.

Con lo de la fuente me llevé un susto, pues como tiene una columna de barro que sostiene un platón, y tal columna es hueca, ésta era la casa de una araña capulina enorme y panzonay con crías. A mi no me asustan las arañas, solo las capulinas pues gente se ha muerto por sus picaduras.

Si bien ayer me cansé valió la pena, sobre todo lo de arreglar el jardín ya que ahora luce más mono y las plantas lucen más sanas, si bien nada del otro mundo ya que aún queda mucho por hacer con el pasto, pero de verdad que ayer disfruté haciendo esas cosas.

Lo único malo es que mi amorcito se enfermó y ha tenido que estar en reposo y tomando muchos líquidos; e la mañana me escapé a comprarle unos pañuelos con mentol y Teraflú porque esta vez sí se puso muy malito, espero que eso lo ayude pues está próximo a viajar y qué mejor que esté sano.

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